Las carteras recomendadas por Finizens se componen exclusivamente de instrumentos financieros que puedan brindar de forma concreta y tangible un excedente de rentabilidad en el largo plazo.

Para construir las carteras se han seleccionado exclusivamente instrumentos de gestión “pasiva”, como los fondos índices y los ETFs, que replican la evolución de los índices de referencia de diversos mercados o sectores de la economía.

Entre otros se han elegido estos vehículos de inversión porque combinan en un mismo producto varios aspectos positivos:

  • bajas comisiones
  • diversificación elevada
  • tamaño y escala significativos
  • alta liquidez para que la eficiencia de los procesos de compraventa esté maximizada.

Los fondos índices son fondos de inversión de renta fija, renta variable o de activos reales que intentan replicar el comportamiento de un determinado índice de referencia.

Por el contrario, los ETFs son un producto intermedio entre los fondos de inversión y las acciones, de tal manera que reúnen la diversificación que ofrece la cartera de un fondo con la flexibilidad que supone poder entrar y salir de ese fondo con una simple operación en Bolsa.

Una característica fundamental de los ETFs es que son fondos indexados, esto es su política de inversión consiste en replicar el comportamiento de un determinado índice de referencia (IBEX 35 TR, S&P 500 TR...), de manera similar a los fondos índice.

Las participaciones de los fondos índice solamente se pueden suscribir o reembolsar a su valor liquidativo que se suele publicar al final de cada día, mientras que los ETFs son fondos de inversión cuyas participaciones se negocian y se liquidan exactamente igual que las acciones.

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